domingo, 5 de abril de 2009

el despertar.

Ha sido un largo tiempo de espera. Se habían dormido todos mis sentidos allí sentada, aunque sabía que el columpio seguía balanceándose producto del movimiento inconsciente y maquinal de mis pies. Sabía que quería ver el final de la obra y que así de inmóvil no lo lograría. Pero no me importó. Las obras siempre tienen cierres parecidos y -por ende- predecibles. ¿Para qué verlas todas, cuando todas son conceptualmente idénticas?


Envidiaba la vida del parque, porque parecía no envejecer; sólo variar de matiz. Y cada uno se reflejaba vivamente en mis brazos, que eran extensiones del oxidado columpio.
Pensé que lo mejor era llorar, pero reprimí esa emoción porque entendí que no era lo más importante. El apenarme no era lo más trascendente.


Un día moví los ojos. Fue cuando el viento arrasó con el parque y sólo me dejó a mí y al columpio oxidándonos en el mismo lugar. Luego abrí la boca, anodada. Intenté exclamar algo, pero apenas pude musitar algo parecido a un gruñido. No recordaba las palabras.


Luego el viento volvió y tiró con más fuerza. Buscaba en mi mente alguna palabra, alguna memoria, algún sentido que me hiciera desear el regreso del parque y la quietud del viento.


Había nada.

El viento seguía luchando contra mis manos fuertemente asidas a las cadenas. Tenía tanto miedo. Después del viento, ¿qué quedaba? ¿Habría otro parque que no envejeciera jamás?

Me levanté del columpio y corrí recordando mi vieja conmoción por las cosas. La gravedad de mi cuerpo se resistía a la fuerza del viento. Miles de objetos volaban por el aire: papeles rectangulares verdes, morados y azules, televisores funcionando y joyas de todos los metales. Todo siendo succionado por una desconocida naturaleza.

Llegué hacia algún lado, lejos del viento, extenuada. Entré en una casa aparentemente abandonada en la que estaban presentando una obra de teatro. Sonreí: ya la había visto antes. Me encantaba, como muchas otras cuyo final me era conocido.

Nunca nada me pareció tan reconfortante.


1 comentario:

  1. me gustó mucho :D me acordè de un sueño que tuve hace poco.. lo único que se me ocurrió hacer fue escribirlo. No tenia ninguna intenciòn de olvidarlo por muy horrible o bonito que fuese :)

    Siempre es bueno leerte.

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